domingo 28 de diciembre de 2008

Contrataciones en tiempos dificiles

miércoles 24 de diciembre de 2008

Lo que me gustaba de estos tiempos

Hoy es veinticuatro de diciembre, y sinceramente no siento que sea el mismo veinticuatro de otros años, lo siento insípido, quizá sea el clima, o el ambiente la cuestión es que la fecha me tomó por sorpresa y sin regalos que repartir.


Tengo la sensación de que en los hogares donde hay niños pequeños estas fechas si se disfrutan, no hay nada como mantener la ilusión viva.

Haciendo recuento de recuerdos, creo que lo que mas disfruté, no es en sí la fecha, si no lo que representaban las vacaciones por ejemplo.

Recuerdo un par de viajes a la playa con la familia, la alegría de hacer las maletas, empacar ropa y comida, la compra de enlatados, pastas y frijoles para abastecernos durante la estadía, el café en termo, las carreras para conseguir la tienda de campaña, y hacerse de un espacio para el campamento.

La sensación de haber llegado al destino y el cambio de ambiente, totalmente mágica la sensación de libertad, liberación, o quizá un paréntesis lleno de intransigencia con nuestras diarias preocupaciones, los vecinos en otras tiendas, extrañas personas con la que se compartía un fin ultimo descansar y pasarla bien.

Las impresentables ollas de cocina para el arroz, todas aboyadas y mantenidas en la casa con el único propósito de llevarlos en estos viajes.

La cena en el restaurante el último día como un rito que indicaba el fin de la travesía o el inicio de la vuelta a casa.

Las anécdotas.


Claro abrir regalos al pie del árbol y la cena del 31 en Limón también fueron importantes (aunque el primero perdió el encanto muy pronto y el segundo casi no lo recuerdo).


Ir a cortar una Rama de Cipres en lo que yo llamo "Arbolito From Scratch" , puña esas ramas si olían a Navidad, digo a Cipres de verdad. No como estos arbolitos de ahora que parecen señoras que salen de un salón de belleza, todos recortaditos y redonditos y sin ni pisca de gracia.

Bonitos tiempos aquellos.